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Los 5 hoteles poco convencionales que marcan la diferencia »

Viajar ya no se trata solo de ver lugares, sino de vivir experiencias que se quedan en la memoria. En ese juego, el alojamiento muchas veces hace la diferencia entre un viaje común y uno que se recuerda años después.

Cada vez más hoteles apuestan por diseños arquitectónicos sorprendentes, conceptos poco comunes o historias que van mucho más allá de la habitación y el desayuno. En un mundo saturado de cadenas estándar, hay propiedades que se atreven a ser distintas y, sobre todo, auténticas. Estos cinco hoteles poco convencionales demuestran que elegir bien dónde dormir puede cambiar por completo la manera de entender un destino.

1. Icehotel – Jukkasjärvi, Suecia

El Icehotel, en el norte de Suecia, es literalmente un hotel de hielo que se reconstruye cada año a partir de agua del río Torne. Sus suites, talladas como esculturas, cambian de diseño según el artista invitado y ofrecen una experiencia más parecida a una instalación artística que a un hotel tradicional.

Aunque el dormir consiste en saco de dormir dentro de un saco de dormir, con lecho de lana y cama de madera, el valor está en la sensación de aislarse del mundo en un paisaje de nieve y silencio. La mezcla de turismo, arte y naturaleza lo convierte en un referente de hospedaje poco convencional.

2. Giraffe Manor – Nairobi, Kenia

Este boutique hotel en las afueras de Nairobi es famoso por tener cebras y jirafas recorriendo el jardín, y algunas de ellas meten la cabeza por las ventanas durante el desayuno. Construido en la década de 1930 como mansión privada, Giraffe Manor mantiene un estilo colonial elegante, pero su verdadera marca de la diferencia es la convivencia casi en familiares con animales salvajes.

La sensación de estar en una casa de campo africana, donde los huéspedes se mezclan con la fauna local, lo hace un alojamiento único para viajeros que buscan contacto con la naturaleza sin irse a un campamento tradicional.

3. The Manta Resort – Pemba, Tanzania

El Manta Resort mezcla islote privado con una estructura flotante que se sumerge en el mar, ofreciendo una habitación bajo el agua con vistas de coral y peces a través de grandes ventanales. El concepto está pensado para amantes del buceo y la vida submarina, y convierte la estancia en algo parecido a vivir en un documental de National Geographic.

La estructura cuenta con tres niveles: una cubierta al aire libre, una sala de estar y una habitación sumergida, donde el murmullo del mar y la luz del agua marcan el ritmo del día. Para quienes buscan algo diferente en la costa, este alojamiento redefine qué significa “frente al mar”.

4. Giraffe Treehouse – Tarangire, Tanzania

En el Parque Nacional de Tarangire, el Giraffe Treehouse eleva la idea de alojamiento en la naturaleza a otro nivel. Construido dentro de una antigua granja de girafas, el hotel combina pabellones sobre el suelo con una torre de observación que se convierte en dormitorio, todo en un entorno de llanuras africanas y árboles gigantes.

La idea es que el viajero se sienta parte del ecosistema, con vistas panorámicas y la posibilidad de ver manadas de elefantes, cebras y antílopes desde su propia cama. No se trata solo de comodidad, sino de inmersión en un paisaje que rara vez se experimenta desde la altura de un árbol.

5. The Library – Koh Samui, Tailandia

The Library, en la isla de Koh Samui, se presenta como un hotel‑biblioteca, donde el diseño de las habitaciones y las zonas comunes rinde homenaje al libro y a la lectura. Sus suites, inspiradas en roll‑up y efectos de papel, combinan minimalismo, lujo y un ambiente muy fotogénico que se aleja de la típica cabaña de palma.

La piscina infinita, la playa privada y el spa completan una experiencia que mezcla descanso, diseño y un toque intelectual poco común en un destino tan turístico. Para viajeros que buscan algo diferente incluso en destinos ya conocidos, este hotel demuestra que la creatividad puede marcar la diferencia en cualquier lugar.

Junior Marte

Junior Marte

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